¿EXISTE UNA METODOLOGÍA PROPIA EN LA ELABORACIÓN DE PROYECTOS CULTURALES?



En el ámbito cultural se ha creado un tipo de intervención que podemos llamar activista que se caracteriza por su poca planificación y escasa concreción formal de su programación. Los agentes culturales han expresado su aspiración de encontrar unos referentes que permitan encontrar una metodología de elaboración de proyectos de intervención cultural, muchas veces con la intención de encontrar de manera casi mágica los elementos técnicos externos que logren hacer llegar a la concreción un proyecto. Es decir: encontrar "recetas" que solucionen los problemas de gestión y resuelvan las dificultades de concreción que presenta un proyecto. En este contexto, mi intención aquí es la de hacer una reflexión sobre si es posible establecer una metodología propia de la gestión cultural.

  Existen factores que no permiten plantear una metodología propia y general para todas las posibilidades de diseño y programación del sector cultural; hay diferencias importantes entre los distintos ámbitos de la cultura (artes escénicas, literatura, artes visuales, audiovisuales etc.); además de las características de los destinatarios, las realidades territoriales y las tipologías de las organizaciones que intervienen.

  Tampoco hay que olvidar que este tipo de intervención está condicionado por un factor de "personalidad", entendido como conjunto de elementos personales que influyen positiva y negativamente en el marco de la intervención. Las características individuales y grupales de los promotores tendrán un peso muy específico en la forma de diseñar un proyecto. Los Recursos Humanos deben ser considerados una variable fundamental para precisar los objetivos y las intencionalidades, pero también el diseño y la elaboración del proyecto. La procedencia pluridisciplinaria de los integrantes influye en esta dificultad de encontrar referentes metodológicos comunes.

  Las características de la organización impulsora del proyecto es otra variable a tener en cuenta. Desde su forma jurídica, sus antecedentes, su composición y sus finalidades sociales. La estructura organizativa condicionará los elementos que puedan configurar una metodología y una forma de concretar sus acciones.

  Un gestor cultural ha de adquirir una capacidad de elaboración de proyectos que le permita definir sus opciones individuales de acuerdo con el encargo que recibe. No existen suficientes elementos para afirmar la existencia de un método propio adaptable al abanico y diversidad del mundo cultural. Cada profesional va estableciendo un conjunto de elementos y conceptos de acuerdo con sus valores y lógica personal. Quizá sí sea posible construir una "metodología personal" en la que se integren técnicas e instrumentos con las características personales.

  Por otro lado; existen organizaciones nacionales e internacionales que requieren de la presentación de proyectos culturales con base en una metodología que ellos mismos proponen en sus convocatorias; en este caso sí existe un método de trabajo pero que está supeditado a los intereses de la organización convocante y que de ninguna manera puede funcionar fuera del contexto de dicha organización. 

  Los profesionales, equipos y organizaciones han de construir sus propias formas de acción y decidir aquellas opciones metodológicas más significativas para el contenido o imagen de su institución.

  Por ello, más que hablar de una metodología propia yo hablaría de una especie de "lenguaje" técnico para el diseño de proyectos culturales. Lenguaje que nos ayuda a concretar las ideas de un buen proyecto y que sólo es posible aprender por medio de la práctica. En resumen: hay que aprender a comunicar. Cada proyecto necesitará un lenguaje adecuado, uno que le sea propio y que realmente comunique a quien lo lea la idea de lo que se pretende llevar a cabo.

  Los proyectos se desarrollan como la expresión de una misión, futuro o meta por alcanzar. Se insertan en nuestro campo de trabajo debido a la necesidad de precisión y profesionalización de los procesos de intervención social y el desarrollo de los servicios que prestamos los gestores culturales. 

Comentarios

Entradas populares