FORMULACIÓN DEL PROYECTO; MÉTODO DE PREGUNTAS.
Las preguntas a las que debemos responder son las siguientes:
¿Qué?
El objetivo general, lo que se quiere hacer, el logro que queremos alcanzar. De aquí se desprende también el título del proyecto.
¿Cómo?
Objetivos específicos.
¿Por qué?
Fundamentación.
¿Cuáles?
Actividades.
¿Dónde?
Localización, territorio.
¿Para quién?
El público destinatario.
¿Cuándo?
Cronograma de actividades.
¿Con quién?
Equipo de trabajo, instituciones colaboradoras.
¿Cuánto?
Recursos materiales y financieros.
Respondiendo estás preguntas estamos en camino de darle forma a nuestro proyecto. Cada una de estas etapas son importantes para la buena presentación de lo que vamos a hacer. No es posible pasar por alto ninguna de ellas. Hay que detenerse en cada punto lo suficiente para dejar bien claro cada aspecto de lo que estamos proponiendo. Estamos ante una etapa decisiva para formalizar nuestro trabajo, aquí vamos viendo el camino que va tomando por sí misma la idea que al principio, quizá, concebíamos de una manera un poco distinto. Eso es lo importante de elaborar buenos proyectos; aprendemos cosas nuevas durante su elaboración y lo ajustamos a la realidad, con lo que sentimos estar cerca de su realización. Vamos en camino, pero aún no llegamos a la meta.



Comentarios
Publicar un comentario